Jubilados, hinchas, infliltrados y mucha represión

En la triste larga jornada de este miércoles se vio como las fuerzas policiales reprimieron jubilados con extrema crueldad, intentaron plantar un arma, repartieron piedras, abandonaron un patrullero que luego fue incendiado y agredieron a un fotoperiodista que hoy lucha por su vida en el hospital.

Fuerzas de seguridad reprimieron a jubilados este miércoles, con más violencia de lo que lo vienen haciendo. Con gases lacrimógenos, balas de goma, palos y empujones a jubilados e hinchas unidos de todo el fútbol argentino, que protestaron en las inmediaciones del Congreso contra el ajuste del gobierno de Javier Milei.
La jornada culminó con más de 120 detenidos y 15 heridos de gravedad.

La ministra de Seguridad Patricia Bullrich dijo que hubo cerca de 150 detenidos, mientras que el comunicado oficial del Ministerio señaló poco más tarde que, en realidad, sumaban 124: 94 hombres y 30 mujeres, incluyendo al fotógrafo oriundo de Lanús Pablo Grillo, quien sufrió una grave lesión en la cabeza tras ser impactado por un cartucho de gas lacrimógeno y se encuentra en estado crítico.

Otro hecho impactante fue una grabación donde se observa a un grupo numeroso de efectivos de la Policía Federal, equipados con uniforme antimotines, detenidos en una esquina. En medio de la escena, un policía golpeó con un palo a una mujer mayor, que cayó violentamente de espaldas al suelo. La imagen muestra el momento en que su cabeza impactó con fuerza contra la vereda.

La mujer, que más tarde fue identificada como Beatriz Bianco, de 87 años, quedó inconsciente, tendida sobre las baldosas, mientras se escuchaban exclamaciones de indignación de quienes filmaban o presenciaban la agresión. La grabación se difundió rápidamente en redes sociales, donde generó diversas reacciones.

Luego de la violenta represión en congreso, la movilización se mudó a Plaza de Mayo en dónde, las fuerzas de seguridad continuó operando de la misma manera.

Cerca de la medianoche se realizaron varios cacerolazos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires en reclamó a todo el aparato del Gobierno de Javier Milei, desde la economía con el nuevo préstamo al FMI (Fondo Monetario Internacional) hasta la violenta represión en la jornada de ayer.

Desde el Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, consideró que se trató de un intento de “golpe de Estado”. Adelantó que “estas manifestaciones van a ser reprimidas”.

Francos afirmó: “No van a conseguir alterar el orden público que hemos restituido con mucho esfuerzo”.

El funcionario señaló  que “cuando se hagan este tipo de manifestaciones van a ser reprimidos de la manera que corresponde”, recordando que existe un protocolo que exige que las protestas sean pacíficas y sin armas.

En sintonía, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, aseguró que más de la mitad de los detenidos por los incidentes en el Congreso tiene graves antecedentes penales. Y anticipó que, en conjunto con el gobierno nacional, presentará una denuncia judicial, y que hay pruebas para armar una causa “contundente” para que las personas que provocaron destrozos sean juzgadas.
Dijo que hay “tolerancia cero” contra estos grupos y afirmó que “quieren imponer el caos, pero van a encontrar un gobierno firme, que no negocia con el delito”.