
La ministra de Seguridad Patricia Bullrich dijo que hubo cerca de 150 detenidos, mientras que el comunicado oficial del Ministerio señaló poco más tarde que, en realidad, sumaban 124: 94 hombres y 30 mujeres, incluyendo al fotógrafo oriundo de Lanús Pablo Grillo, quien sufrió una grave lesión en la cabeza tras ser impactado por un cartucho de gas lacrimógeno y se encuentra en estado crítico.
Otro hecho impactante fue una grabación donde se observa a un grupo numeroso de efectivos de la Policía Federal, equipados con uniforme antimotines, detenidos en una esquina. En medio de la escena, un policía golpeó con un palo a una mujer mayor, que cayó violentamente de espaldas al suelo. La imagen muestra el momento en que su cabeza impactó con fuerza contra la vereda.
La mujer, que más tarde fue identificada como Beatriz Bianco, de 87 años, quedó inconsciente, tendida sobre las baldosas, mientras se escuchaban exclamaciones de indignación de quienes filmaban o presenciaban la agresión. La grabación se difundió rápidamente en redes sociales, donde generó diversas reacciones.
Luego de la violenta represión en congreso, la movilización se mudó a Plaza de Mayo en dónde, las fuerzas de seguridad continuó operando de la misma manera.
Cerca de la medianoche se realizaron varios cacerolazos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires en reclamó a todo el aparato del Gobierno de Javier Milei, desde la economía con el nuevo préstamo al FMI (Fondo Monetario Internacional) hasta la violenta represión en la jornada de ayer.
Desde el Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, consideró que se trató de un intento de “golpe de Estado”. Adelantó que “estas manifestaciones van a ser reprimidas”.
Francos afirmó: “No van a conseguir alterar el orden público que hemos restituido con mucho esfuerzo”.
El funcionario señaló que “cuando se hagan este tipo de manifestaciones van a ser reprimidos de la manera que corresponde”, recordando que existe un protocolo que exige que las protestas sean pacíficas y sin armas.